Lectura de servicio
Cuándo encaja este servicio
Qué puede implicar el trabajo
Qué cambia el siguiente paso
Primero entender qué pasa, después decidir qué tratar
Una mancha de humedad puede tener orígenes muy distintos: aire interior cargado de vapor que se condensa en una pared fría, un encuentro entre muro y ventana que pierde más calor que el resto, una tubería que gotea detrás del alicatado o agua que entró hace meses y todavía está saliendo. Desde fuera, varias de esas situaciones se parecen mucho.
Por eso este servicio no empieza con un tratamiento. Empieza con una visita para mirar la zona con cámara termográfica y con calma: cómo se reparte la temperatura de la superficie, dónde están las zonas más frías, si el patrón sigue una esquina, una viga, el contorno de una ventana o el recorrido probable de una instalación. Con esa lectura, más lo que se ve y lo que nos cuentas, se decide el siguiente paso con bastante más base que con una foto.
Si el caso ya está claro —moho visible por condensación en un dormitorio, por ejemplo— no hace falta pagar un diagnóstico: con fotos solemos poder orientarlo y pasar directamente a quitar moho en Barcelona o al tratamiento de humedades. El diagnóstico tiene sentido cuando la pregunta real es «¿de dónde viene esto?».
Qué mide una cámara termográfica (y qué no)
La termografía mide la temperatura superficial: la radiación infrarroja que emite cada punto de la pared, convertida en una imagen de colores —un termograma— con valores de temperatura. Trabajamos con una cámara profesional (testo 868s) que registra a la vez la imagen térmica y una foto normal de la misma zona, lo que permite comparar y documentar.
Eso sirve para ver diferencias que a simple vista no existen. Una zona húmeda suele estar algo más fría que el resto porque el agua, al evaporarse, enfría la superficie; un puente térmico aparece como una franja fría siguiendo un pilar, un frente de forjado o el contorno de una carpintería. Pero es importante decirlo claro: la cámara no mide la humedad dentro del material, ni la humedad del aire, ni el punto de rocío. Lo que muestra son patrones de temperatura compatibles con una causa u otra, que hay que interpretar con el contexto.
La lectura también depende de las condiciones del día. La termografía de una vivienda se lee mejor cuando hay diferencia de temperatura entre dentro y fuera, así que en Barcelona los meses fríos suelen dar imágenes más claras; el sol directo sobre la fachada, la calefacción recién encendida, los reflejos en el cristal o en el azulejo brillante pueden confundir si no se tienen en cuenta. Parte del trabajo es precisamente separar lo que es una señal de lo que es un reflejo.
Cuándo tiene sentido pedirlo
Estas son las situaciones en las que una visita con cámara suele aportar más que las fotos:
- una mancha que vuelve en el mismo sitio aunque se haya limpiado, tratado o pintado
- humedad en una pared que no está cerca de un baño ni de una cocina y no sabes de dónde sale
- una esquina o el contorno de una ventana que se marca cada invierno y quieres saber si es un punto frío del edificio
- un techo con cerco después de una fuga del vecino ya reparada, y dudas de si el problema sigue activo
- olor a humedad sin una mancha clara, o varias estancias afectadas a la vez
- antes de encargar una obra o un tratamiento caro, cuando quieres una segunda lectura independiente del caso
Si solo hay vaho en los cristales y una mancha pequeña que acaba de salir, empieza por condensación en paredes: muchas veces basta con observar unos días.
Fotos por WhatsApp o visita con cámara: en qué se diferencian
| Orientación por fotos | Diagnóstico termográfico en visita | |
|---|---|---|
| Qué se valora | Lo visible: aspecto, tamaño, dónde está, estado de la pintura | Lo visible y además cómo se reparte la temperatura de la superficie en toda la zona |
| Para qué sirve | Clasificar el caso y decidir si encaja con nuestro trabajo | Separar causas que se parecen y ver el alcance real antes de actuar |
| Límite | No permite saber qué pasa detrás de la superficie | Tampoco mide la humedad interna ni sustituye a un fontanero o a un técnico de cubiertas |
| Resultado | Una respuesta por WhatsApp con el siguiente paso | Explicación en la visita y, si lo pides, informe termográfico documentado |
Las dos cosas se complementan: casi siempre empezamos por las fotos, y la visita solo se plantea cuando va a cambiar la decisión.
Cómo es la visita
- Contexto. Nos cuentas la historia: cuándo apareció, si vuelve, qué se ha hecho ya, si hubo fugas, obras o cambios de ventanas. Revisamos también la estancia de al lado, la fachada o el piso de arriba si es accesible y relevante.
- Recorrido con cámara. Miramos la zona afectada y su entorno —no solo la mancha—, comparando con paredes sanas del mismo material. Se toman termogramas y fotos normales de los puntos que importan.
- Lectura en el sitio. Te explicamos qué patrones hemos visto y qué sugieren: zona fría ligada a la geometría del edificio, un patrón que acompaña el recorrido de una instalación, una superficie que sigue más fría que su entorno después de una fuga, o nada destacable.
- Siguiente paso. Qué tratamos nosotros, qué conviene que revise otro oficio antes y qué conviene simplemente observar.
Informe termográfico documentado
Si lo necesitas —para ti, para el propietario, para la comunidad o para el profesional que vaya a intervenir después—, preparamos un informe termográfico documentado con:
- fotos normales y termogramas de las zonas revisadas
- fecha, hora y condiciones de la visita (temperatura interior y exterior aproximadas, sol, calefacción)
- los patrones de temperatura observados y dónde están
- las zonas de riesgo identificadas, como encuentros fríos o superficies con indicios compatibles con humedad
- el siguiente paso recomendado y qué oficio corresponde en cada caso
Es un documento técnico descriptivo para entender y comunicar el caso. No es un informe pericial, no es un certificado y no tiene validez legal ni aseguradora propia; si necesitas un peritaje para una reclamación, eso lo firma un perito o técnico colegiado.
Qué no hacemos con este servicio
- No localizamos fugas con exactitud ni reparamos tuberías: si hay indicios de fuga, lo que sale de la visita es la recomendación de que la revise un fontanero o una empresa de detección de fugas, con la información que ya tenemos.
- No certificamos que una pared esté seca después de una fuga: la termografía ayuda a ver si una zona sigue comportándose distinto, pero el secado se confirma con tiempo y con otras comprobaciones.
- No hacemos cálculos de cumplimiento del Código Técnico de la Edificación: el CTE trata los puentes térmicos y la limitación de condensaciones en el diseño del edificio (DB HE y sus documentos de apoyo), y una inspección en un piso no es ese cálculo.
- No hacemos impermeabilización, inyecciones contra la capilaridad, obra de fachada ni reparaciones estructurales.
Zona de servicio
Hacemos la visita de diagnóstico en Barcelona y en el mismo corredor en el que trabajamos el resto de servicios: área metropolitana (Cornellà de Llobregat, Sant Boi de Llobregat, L’Hospitalet, Badalona, Santa Coloma…), Vallès y los dos tramos de costa. Fuera de Barcelona ciudad confirmamos disponibilidad después de ver las fotos. La lista completa está en zonas cubiertas.
Cómo pedirlo por WhatsApp
Escríbenos con dos o tres fotos —una general de la estancia, una cercana de la zona y, si puedes, la pared o el techo de alrededor— y cuéntanos en una frase:
- dónde aparece exactamente (pared exterior, esquina, junto a la ventana, techo, zona baja)
- si vuelve cada invierno o después de pintar
- si hubo una fuga y si ya está reparada
Con eso te decimos si basta con la orientación por fotos o si la visita de diagnóstico va a aportar algo. Si no sabes qué fotos hacer, la guía para enviar fotos lo explica en un minuto.